
Una joven salvadoreña de 22 años que estaba embarazada falleció luego de que el pasado 23 de agosto recibiera un impacto de bala en su cabeza en un tiroteo ocurrido en Canoga Park.
Adriana Jiménez llegó hace dos años a Estados Unidos en busca de un mejor futuro. Ese domingo regresaba a casa cuando un hombre disparó a quemarropa en su contra. La mujer luchó por varios días por su vida, pero sus familiares informaron que tanto ella como su bebé murieron.
Según la policía de Los Ángeles, el incidente se dio en un callejón ubicado en la cuadra 8300 de la avenida Northgate de Canoga Park a las 7:49 de la mañana.
Adriana deja a una hija que está por cumplir 7 años y un profundo vacío en sus seres queridos que hoy piden respuestas a las autoridades.
“Es difícil escuchar a la hija, preguntar cuándo va a venir mi mami, quiero a mi mami conmigo”, dijo un familiar, quien pide justicia por la muerte de su sobrina
En un abrir y cerrar de ojos, la vida de esta familia dio un giro trágico e inesperado. El pasado 23 de agosto, Adriana Jiménez regresaba de una fiesta con una prima y tres amigos.
“Venían cinco en el carro y una persona se les acercó y, pues, acabó con la vida de la persona que iba manejando e hirió a otra persona”, dijo el familiar que pidió no ser identificado.
Adriana era quien manejaba; recibió un impacto en la cabeza. Su prima, cuya identidad la familia prefiere no revelar, también resultó severamente herida.
La segunda víctima “recibió un impacto en la garganta, entonces, la bala le traspasó y, pues, debido a esa lesión, no puede hablar por el momento”, agregó el familiar.
A pesar de ello, ya se encuentra fuera de peligro.
Sin embargo, Adriana, quien estaba embarazada de 16 semanas de gestación, pasó 9 días luchando por su vida mientras que sus familiares rezaban por un milagro, uno que nunca llegó.
“No hubo ni una mejoría desde el domingo del accidente, entonces prácticamente la declararon muerta el día de ayer a la 1:45 de la tarde”, dijo el familiar.
Ahora solo piden justicia y encontrar al responsable del homicidio.
Finalmente, piden el apoyo de la comunidad para hacer frente a esta difícil situación y para dar el último adiós a Adriana.
“Queremos pedirles la colaboración. Hemos creado una cuenta para poder recaudar fondos; ahorita lo que se nos haga más cómodo, ya sea aquí o poderla mandar a El Salvador”, dijo el familiar.
Nuestro equipo ha intentado obtener una actualización del caso con la policía de Los Ángeles para saber más del sospechoso o si se ha efectuado algún arresto; sin embargo, hasta ahora no hemos obtenido una respuesta respecto a esto.








